Sistema de fortune

La maduración de la revolución sexual nacida en la década de flexibilizó muchas normas sociales. A pesar de todo ello, muchos investigadores sugieren que tenemos menos relaciones sexuales que hace unas décadas. En marzo los investigadores estadounidenses Jean Twenge, Ryne Sherman y Brooke Wells publicaron un artículo en la revista académica de sexología Archives of Sexual Behavior en el que demostraban que, de media, los estadounidenses practicaban sexo nueve veces menos a principios de la década de que a finales de la de A pesar de que este deterioro de la actividad sexual no estuvo influido por factores como el género, la raza, los niveles educacionales o la posición social, aunque las relaciones matrimoniales sí experimentaron una mayor caída a principios de la presente década. Pero parece que el fenómeno es global. En ese entonces el promedio era de 6,2 veces al mes en el caso de los hombres y de 6,3 para las mujeres.

Nuevos hallazgos estimulan el debate

Que la Iglesia persista en creer, challenge lo que la ciencia sostiene, que la abstinencia sexual es el acceso a la perfección humana y que la abstinencia sexual es posible de por vida, es un error de impacto inimaginable e ilimitado que viene transformando a muchos de sus pastores en lobos y a miles de ovejas en víctimas. El personal consagrado sacerdotes, religiosos y religiosas debe ejercer la abstinencia sexual de por biografía. Sin embargo, postuló que si el impulso sexual no era satisfecho, la energía de la libido podía canalizarse y redireccionarse hacia objetivos superiores, aparato que denominó sublimación. Hoy se sabe que los impulsos motivacionales no daughter sublimables. Para cada impulso existen satisfactores específicamente apropiados.

Site navigation

Se trataría entonces de delimitar cómo esta pareja conceptual en entredicho después de la aparición de las teorías postestructuralistas ha sufrido el desbaratamiento de las asociaciones psicoanalíticas y las definiciones de lenguaje que rigen los códigos sociales donde se gesta el sistema de sexo-género. Para ella el binomio que distingue naturaleza de cultura se encontraba inmerso en el paradigma de la identidad genérica que a su tiempo reflejaba la ideología liberal sustentada en el racismo biológico. Por su parte, otras autoras consideran la implosión de términos intermedios entre sexo y género evitando el reduccionismo del pack sexo-género e incluyendo distinciones como corporización sexuada, sexualidad, identidad de género, rol de género, simbolismo de género, etc. Rubin, Si la diferencia de género es un constructo cultural creado relacionalmente, como piensan Haraway y Butler, o bien existe una marcación biológica diferenciada de los sexos impregnando toda nuestra experiencia y nuestra vida, como afirma el feminismo francés de la divergencia.

PSICOLOGÍA SEXUALIDAD Y SUBLIMACIÓN

La construcción patriarcal de la diferencia entre la masculinidad y la feminidad es la diferencia política entre la libertad y el sometimiento. Carole Pateman La división sexual del trabajo, esto es, que los hombres y las mujeres realicen tareas diferentes, rememora la ancestral dualidad hombre-cazador versus mujer-recolectora. Sin ban, cuando se intentan reconstruir comportamientos humanos de sociedades prehistóricas los datos empíricos disponibles son lamentablemente escasos.

138 139 140